Según la extensión del daño tisular, las úlceras por presión se categorizan en 4 estadíos:
Grado 1
La piel no está dañada, pero el enrojecimiento no se torna blanco al tocarla.
Grado 2
El daño afecta a la epidermis, la dermis o a ambas. Clínicamente el daño aparece como una abrasión o ampolla. La piel circundante puede estar enrojecida.
Grado 3
El daño se extiende por todas las capas superficiales de la piel, del tejido graso, hacia el músculo e incluyendo a éste. La úlcera aparece como un cráter profundo.
Grado 4
El daño incluye la destrucción de todas las estructuras de tejido blando y de las estructuras óseas o articulares.